EL VIDRIO. Las Botellas

 

«El hombre debe al vino ser el único animal que bebe sin sed.» 

Plinio

El vidrio nació, probablemente cuando el hombre intentó reproducir la perfección de las gemas más bellas de la naturaleza: aguamarina, turquesa, brillantes, etc. Las primeras piezas de un vidrio muy primitivo aparecieron el Egipto hace 4.000 años en los talleres de Sais, pero su cometido era el de guardar las vísceras de las momias (vasos canopes.) El cristal quedaba renegado a la utilización del mundo de las artes funerarias.

El vidrio soplado no aparece hasta el Siglo I este permitía fabricar pequeñas botellas, vasos y recipiente de formas varias. Su industria se extendió por todo el Mediterráneo desde Siria, Fenicia hasta Egipto. El emperador Nerón era muy aficionado al arte del soplado de vidrio. Poco a poco su uso se generalizo por todo el Imperio Romano hasta que cayó en el año 432 d.C. dejando esta tradición a Bizancio quién lo ensalzo como arte.

En Europa los artesanos más sobresalientes son los de Murano los cuales utilizaban las arenas del río Po y del Ticino y extraían la sosa de las cenizas de las plantas marinas, así elaboraban el vidrio más limpio y valorado del mundo. De Venecia salieron los mejores artesanos del vidrio que difundieron a pesar de las severas prohibiciones todos sus secretos, de ahí provienen los cristales alemanes y de bohemia.

Pero la actual botella de vino nació de manera casual en Gran Bretaña en el S. XVIII y con ella la técnica de la crianza de los vinos en botella. Así cada una de las regiones vinícolas fue creando su propio diseño de botella, de acuerdo con las características de sus vinos.

• Botella Alsaciana o Renana: Alta estilizada (color marrón para los vinos del Rin y verde para los de Mosela y Alsacia)

• Botella Bordelesa: Cilíndrica, de hombros altos (clara para el blanco y verde para el tinto)

• Botella Jerezana: De cuello largo y cuerpo estilizado, en vidrio muy oscuro que proteja la frágil estabilidad de los vinos generosos.

• Botella Borgoñona: Gruesa de hombros caídos.

• Botella de Champagne: De hombros bajos y paredes gruesas para soportar la presión.2. VINO Y LA BOTELLA

El vino es un ser vivo y como tal si queremos que siga su desarrollo se deberá aportar las condiciones adecuadas, así pues tras muchos ensayos se ha demostrado que la botella de vidrio es el espacio ideal para su madurez. Las botellas para el embotellado estarán bien limpias, llenas y bien tapadas (corcho), se traslada a los botelleros a cuevas o calados y permanecerá en posición horizontal.

Estas cuevas o naves subterráneas son lugares donde la temperatura (14 a 18ºC) y humedad relativa

(70%.) El vino que ha evolucionado bien en barrica, en la botella se afina y redondea se pule en el paso de boca y enriquece su aroma gracias a las sustancias producidas en el ambiente reductor (sin oxígeno) de la botella, adquiriendo de esta manera una mayor complejidad y elegancia. El proceso de crianza de un vino puede durar años en los grandes vinos.

La vida de un vino está en función de una acidez, color, tanino, cuerpo y extracto seco. En el interior de la botella los taninos de la uva y de la madera se redondean disminuyendo los caracteres primeros (propios de la uva) y aumentan las notas que imprimen al vino toques de fruto secos, especias, hierbas silvestres.

¿Cuál es la mejor botella?, Los envases de mayor capacidad retrasan el proceso evolutivo del vino, desarrollando una multiplicidad de matices que en envases de menor capacidad se hubiesen perdido. Así pues todo lo mayor que sea el continente mayor será la longevidad del contenido y el mayor volumen de liquido reduce la brusquedad de los cambios de temperatura, prolongando el envejecimiento.

• EL MAGNUM: Con una capacidad de dos botellas de 3/4 es el envase mas adecuado para guardar el vino, ya que existe la misma proporción de aire en la cámara que queda entre el corcho y el vino que la existente en la botella estándar, pero con una mayor contenido de vino, lo que permite ralentizar su evolución.

• CAVA O CHAMPAÑA: La botella grande también es la más idónea para la crianza de este vino sobre lías. Posteriormente, con la inclusión del licor de expedición, se producirán menos variaciones en el interior de la botella. Su único inconveniente es el peso, ya que el vidrio debe ser más grueso de lo normal para soportar la presión que genera el carbónico.